Sin licencia, sin bata y sin supervisión, El Mago se convierte en un investigador de una condición que la ciencia todavía no reconoce. Armado con “estudios” de dudosa procedencia, intentará demostrar que la gordofobia tiene síntomas, niveles y demasiados pacientes sueltos por la calle.
Un stand-up de crítica social, prejuicios y teorías absurdas donde quizás el problema nunca fue el gordo… sino el que lleva demasiado tiempo mirándolo.